viernes, 29 de enero de 2010

Sólo eso te quería decir

que la alcancía, que las zapatillas, que la vida diaria, ya te saca astillas/ trabajando tanto, malviviendo siempre, durmiendo tan poco, nada es suficiente/ que las cosas estas, cada vez más caras/ sólo eso te quería decir/ oh, oh, oh, hay qué sequía de amor...
(dedicado a Sol Musa,
que me introdujo en la onda vaga,
y a Vero, Cande, Ceci y Lore,
que acompañan)

miércoles, 27 de enero de 2010

La Coca se (re)destapa

No fantaseaba con ella. Tampoco me babeaba, ni me provocaba espasmos, ni me empujaba a retorcerme en la silla delante del televisor. Eso era cosa de chicos.

Sí me daba curiosidad. Y alumbró mi conciencia sobre mi inconsciencia sobre algunos temas. Una vez logré esquivar la censura familiar y capté una escena: ella nadaba con su terrible humanidad al descubierto y gemía con movimientos sutiles pero concretos. Fue ínfima. Justo hasta que llegó mi mamá y me mandó a dormir. Mientras iba, la miré –a mi mamá, ella ya no estaba en la pantalla- y le pregunté: “¿Qué le pasaba a esa mujer?”.

Ahora que puedo entender qué le pasaba también lo voy a poder ver enterito en el Malba, en una película que recopila todos los cortes que la censura (no la familiar, la gubernamental) le aplicó a los films que tuvieron a la Coca Sarli como protagonista. Así lo contó Radar el domingo.

Muchachos, vayan acomodándose en las butacas. Y de nada.

domingo, 24 de enero de 2010

Esas mentiras que la gente suele repetir (I)

1)

¿La pileta comunitaria o un mes en una playa exótica?
¿Limpiar toda la mugre de la casa o tirarse a leer un libro?
¿Contar las monedas para el bondi o subir a amigos y llevarlos a tomar algo?

Blef: “El dinero no hace la felicidad”



2)


Él: Y bueno, en definitiva, trabajo, hago algo de deportes, salgo, estoy con mis amigos y familia... Esas cosas que te dan placer. ¿Y vos? ¿Qué haces de tu vida?

Ella: ¿Yo? ¡Estoy a mil! Trabajo en una multinacional tiempo completo, al menos una vez al mes me toca algún viaje, y hago consultoría para particulares. Voy a pilates dos veces por semana y otras dos viene mi personal, que es un divino, y me saca a correr y me hace hacer ejercicios de tonificación... No vas a creer que todo esto se sostiene solito ¿eh? Je. También tomo clases de inglés particular, para no perder la práctica ¿viste? Jaja. Mi psicóloga me dice que me encanta tener la agenda completa, porque sino me da vértigo. Así le dice ella: vértigo... Como que se me hace un vacío ¿entendés? Ah, porque también hago terapia... Justo ayer en terapia hablaba con mi psicóloga de algo nuevo que quiero encarar por mi cuenta. Te cuento:...



Blef: “Los hombres le tienen miedo a las mujeres independientes, autosuficientes
y seguras de sí mismas”


3)


Ella: ¡Sí! Dale, ahora.
Ella: ¡Dale! Ahora, ¡ahooora!
Ella: ¿Y?


Blef: “El tamaño no importa”


4)

-Ya llamé tres veces, le dejé mensajes y le mande un mail... Le dije que me daba cuenta de que había metido la pata, que por ahí me fui de mambo y esas cosas. Pero nada. No llama, no responde mails, no nada.


Blef: “Ya va a llamar. Dale tiempo, seguro necesita procesarlo”


5)


Tanta agua para tanto fuego. La mazorca. Unitarios. Fraude patriótico y oligarquía terrateniente. Década Infame. Bombardeo a Plaza de Mayo y Revolución Libertadora. Golpe, golpe y golpe. Ezeiza. Isabelita. El “desorden y la corrupción” y el “peligro de la seguridad nacional”, según la SR. 1976. Videla, Massera, Galtieri. Desaparecidos. Apropiación de menores. Estatización de la deuda privada. Martínez de Hoz -y Cavallo-. De la economía productiva a una de finanzas. Malvinas. Carapintadas. Plan Austral. Hiperinflación. Operativo Camberra. Revolución productiva. Privatizaciones. Holdings. Desocupados. Villas miserias. Corrupción. Blindaje financiero. Banelco. Chacho chau, y Cavallo. Megacanje de la deuda. Corralito. Cartoneros. Helicóptero. Chirolita del Cabezón. Transversalidad. Skanska. Antonini. Conflicto con el campo....


Blef: “No hay mal que por bien no venga”



Si llegaste hasta acá, te pido que pases por comentarios
y dejes tu contribución para el próximo

"Esas mentiras…”

Desmitifiquemos

lunes, 18 de enero de 2010

Posmo way of love

Lasecabocha nunca estuvo sola. Tampoco realmente acompañada. Noviazgos de dos, tres o cuatro años, y eternos amagues de confites, aunque sí alguna que otra convivencia.

Un día, tiradas en reposeras con el río de frente iluminado por los naranjas de un sol que caía cansado de dar tanto fuego en la tarde litoraleña, mientras daba sorbos largos a su cerveza, me dijo:

-Mi universo, digamos, es muy amplio y fuerte como para complementarlo con otro que, casi siempre, es igual. Y cuando no es igual, no me gusta. Creo que ese es el problema. Yo quisiera que otros universos giren con el mío, sin tener que correrme ni un centímetro.


Nota: “El amor y el trabajo nos capacitan para explorar un pequeño rincón del universo y llegar a aceptarlo como es. Pero nuestra sociedad tiende a devaluar esos pequeños consuelos o bien a esperar demasiado de ellos (…). Nuestro ideal del ‘verdadero enamoramiento’ deposita en las relaciones íntimas una carga que es imposible sobrellevar. Exigimos demasiado de la vida y muy poco de nosotros mismos”.
De Christopher Lasch, en La Cultura del narcisismo.

jueves, 14 de enero de 2010

Río revuelto (o el Congreso y los DNU)


Me la pasé leyendo en estos días que los Decretos de la Necesidad y Urgencia (DNU) son inconstituciones, que el Congreso debería autoconvocarse para ponerle fin a la crisis desatada por las decisiones de la Presidenta sobre el Banco Central y que el Ejecutivo esquivó al Congreso con sus medidas “unilaterales”.

No voy a hacer acá una lectura del aprovechamiento político de la oposición de esa crisis, ni sobre la forma en que el Gobierno ejecuta sus medidas. Lo que sí me parece importante es, entre tanto revuelo, entender qué dice el reglamento de ambas Cámaras y la propia constitución.

Primero: la reunión del miércoles 13 en el Congreso

Ayer, a las 20:15 y después de más de tres horas de debate, en la reunión de la Comisión Bicameral de Seguimiento de Trámite Parlamentario hubo dos dictámenes (cada uno con ocho firmas): uno por el oficialismo (FPV-PJ) y otro por la oposición (UCR, Coalición Cívica y Peronismo Federal.)
Ahora, ambos deberán ser tratados en el recinto en la próxima sesión, cuando se reanuden las sesiones ordinarias el 1º de marzo o en sesiones extraordinarias, si la Presidente las convoca para tratar el tema.

El Congreso, representado por ocho diputados y ocho senadores de la Nación en la Comisión Bicameral de Seguimiento, se reunió ayer (miércoles 13) para analizar el Decreto de Necesidad y Urgencia 18/2010, por el cual el Poder Ejecutivo removió de su cargo al presidente del Banco Central de la República Argentina, Lic. Hernán Martín Pérez Redrado. Este decreto, ingresó el 7 de enero en un mensaje firmado por el jefe de Gabinete de Ministros, Aníbal Fernández y el ministro de Economía, Amado Boudou.La Comisión, tal como lo indica la Ley 26.122 de 2006, debía analizarlo dentro de los 10 días posteriores de emitido el decreto.


Segundo: algunas preguntas básicas sobre los DNU y el Congreso

1) ¿Qué es un DNU?

La reforma Constitucional de 1994 aclara que el Poder Ejecutivo no puede “en ningún caso bajo pena de nulidad absoluta e insanable, emitir disposiciones de carácter legislativo”.

Pero marca excepciones: “Solamente cuando circunstancias excepcionales hicieran imposible seguir los trámites ordinarios previstos por esta Constitución para la sanción de las leyes, y no se trate de normas que regulen materia penal, tributaria, electoral o el régimen de los partidos políticos, podrá dictar decretos por razones de necesidad y urgencia, los que serán decididos en acuerdo general de ministros que deberán refrendarlos conjuntamente con el jefe de gabinete de ministros”.

2) ¿Por qué el Congreso debe analizar los DNU?

Porque así lo indican la Constitución Nacional y la Ley 26.122, del 20 de julio de 2006. La norma regula el trámite y los alcances de la intervención del Congreso respecto de los decretos que dicta el Poder Ejecutivo: a) de necesidad y urgencia; b) por delegación legislativa; c) de promulgación parcial de leyes.

El artículo décimo regula: “La Comisión Bicameral Permanente debe expedirse acerca de la validez o invalidez del decreto y elevar el dictamen al plenario de cada Cámara para su expreso tratamiento. El dictamen debe pronunciarse expresamente sobre la adecuación del decreto a los requisitos formales y sustanciales establecidos constitucionalmente para su dictado. Para emitir dictamen, la Comisión Bicameral Permanente puede consultar a las comisiones permanentes competentes en función de la materia”.

Establece, a su vez, la conformación y alcance de la Comisión Bicameral.

3) ¿Se puede autoconvocar el Congreso fuera de las sesiones ordinarias?

Las Cámaras no se pueden autoconvocar fuera del período de sesiones ordinarias. Sólo se reunirán por expreso pedido, mediante decreto de convocatoria, del Presidente de la Nación para un encuentro de extraordinarias.

La Comisión Bicameral sí. Así lo marca el artículo 6 de la Ley 26.122: “La Comisión Bicameral Permanente cumple funciones aun durante el receso del Congreso de la Nación”. Y el séptimo aclara que sesionará “cuando cuenta con la presencia de la mayoría absoluta de sus miembros”.

4) ¿Qué puede hacer el Congreso con los DNU?

Expedirse. No puede corregir ni tocar los textos de los DNU que ingresan, así se deduce de los artículos 22 y 23 de la ley:

Art. 22: Las Cámaras se pronuncian mediante sendas resoluciones.

El rechazo o aprobación de los decretos deberá ser expreso conforme lo establecido en el artículo 82 de la Constitución Nacional. Cada Cámara comunicará a la otra su pronunciamiento de forma inmediata.

Art. 23: Las Cámaras no pueden introducir enmiendas, agregados o supresiones al texto del Poder Ejecutivo, debiendo circunscribirse a la aceptación o rechazo de la norma mediante el voto de la mayoría absoluta de los miembros presentes.

Para entender, a veces hay que agarrar los libros.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

tengo un sueño

un festín continuado en la cabeza
el olor del pasto después de la lluvia
mirar el cielo
un muchacho y una guitarra
que el coraje le saque ventaja al ventajero
que siempre haya con quién andar en el camino
que Lola esté al teléfono
que el espanto no espante la ternura
que la humildad enseñe
y la inteligencia seduzca
historias para contar y libros para devorar
una flor creciendo entre la bosta
perdonar más veces que las que me perdonan
y que me perdonen más de lo que merezco
incondicionalidad de hermanos
y juegos de sobrinas
la resistencia con alegría

sonrisas y no woman no cry
que frenen la estampida en el metro
sueños de imposibles y compañeras de ruta
la inquietud en el periodismo
que esté el vamos con las chicas
que no se confunda calidez con cursilería

más vida, menos muertes lentas, recuerdos que sobrevivan
que siempre esté el sol
que siempre haya más
y feliz año para todo el mundo

domingo, 27 de diciembre de 2009

El año se va hasta con una misma

Viste cómo es la vuelta a la ciudad. Vistas con amigas, primos, otros amigos, más familiares, amigos del trabajo, la navidad, lisos casuales en algún bar de la peatonal, el boliche nuevo que abrió frente al río, y ya se viene el 31.
En el cronograma de encuentros hay destinos con privilegio. La casa de mi abuela es uno. Té no gracias, yo hago unos mates, las facturas de la Monserrat y alguna que otra cosita para picar, hasta que a las 7 de la tarde nos sinceramos y sacamos la cerveza.
Yo le pregunto cómo le cae a ella la seguidilla de fin de año después de que el médico le dijera expresamente que, entre otras cosas, cerveza y vino "sólo de vez en cuando". Ella dice que cada vez que toma una se siente mejor. Yo también. Pero no estaría nada mal alguno de esos inventos caseros para evitar la resaca cuando los brindis se amontonan como alfiler en imán.
Mi abuela, que se vive quejando de que se queda sin memoria pero de desmemoriada no tiene nada, va a su cuarto y saca de su cofre de los recuerdos unas notas mías de mi paso por El Litoral. "¿Se puede evitar la resaca?" era el título de una con el que hacía pito catalán al manual de estilo de periodismo de El País -¡nunca preguntar en un título, gilipollas!-. Es del 24 de diciembre de 2007, cuando fui con esa súplica a entrevistar a una nutricionista para que devele cuál es la manera de esquivar esa cosa que provoca mareos, acidez y angustia general; consecuencia clara de ``zafarse'' con el alcohol, con las comidas o el pucho.
Lamentablemente, la respuesta de la licenciada es parecida al método anticonceptivo que pregona la Iglesia: no practicar el mal. Y nadie quiere brindar con gatorade.
No se puede zafar, pero sí se puede entender por qué se tiene que padecer más que los egipcios con las diez plagas después de una noche de festín. Van algunas justificaciones y aclaraciones:
1) Cuando se toma cerveza -o cualquier líquido elemento que contenga alcohol- de más, baja la cantidad de azúcar en sangre que, al eliminarse muy rápidamente, produce una sensación de debilidad y cansancio.
2) El alcohol también provoca que el líquido que se ingiere se elimine como torrente, por lo que el organismo busca el agua en otros órganos y da más sed que beduinos en peregrinación a La Meca. Además, las membranas que recubren el cerebro (las meninges) también se secan y se dilatan los vasos sanguíneos. Entonces... Bueno, está bien: sólo era un intento de darle un contenido científico al conejito de la publicidad de pilas que se te mete en la cabeza dándole al tamborcito a la mañana siguiente de una borrachera.
3) El alcohol no se mata con más alcohol. Dale al té con limón, arrocito, galletitas de agua y esas cosas que recomiendan comer al otro día, justo cuando ya es demasiado tarde para comer liviano.
4) La nutricionista, cual padre cuando el hijo púber empieza a salir, decía que es muy mala la mezcla de bebidas y que nada de Uvita o Sidra Real: ``Procurar que la calidad del alcohol sea excelente y moderada, en lugar de mucha y mala''.
Bué, mientras sigo con mi abuela y mi cervecita, veo que todo esto no sirve de nada. Que este posteo vaya más como un pedido casi desesperado: que alguien dé de una buena vez la receta para evitar la resaca.